Una sola plataforma que se configura para tu industria. Sin construir software desde cero, sin años de proyecto, sin quedar atado a un desarrollo que nadie más entiende.
Cada empresa que necesita digitalizar una operación llega al mismo lugar: cotizar un desarrollo a medida. Y ahí empieza un proyecto que casi siempre sale más largo, más caro y más frágil de lo que se prometió.
Meses definiendo requerimientos antes de ver la primera pantalla. Cuando por fin sale, el negocio ya cambió.
Se paga por construir de nuevo lo que ya existe: usuarios, permisos, reportes, seguridad. Todo eso vuelve a cotizarse en cada proyecto.
El resultado depende de quien lo escribió. Si ese equipo se va, el conocimiento se va con él y cada cambio se vuelve una negociación.
88tina no es un desarrollo a medida ni un software cerrado: es una base común, ya construida y probada, que se configura para cada industria. A esa configuración la llamamos vertical.
El motor: seguridad, usuarios, permisos, auditoría, reportes e infraestructura. Igual para todos.
Tu modelo de datos, tu flujo de trabajo y tus reglas de negocio, montados encima de esa base.
Un sistema que es tuyo, que entiende tu negocio y que puede crecer sin volver a empezar.
La implementación no es una entrega única al final del camino. Es un proceso continuo con entregas parciales desde las primeras semanas: ves avances reales mientras se construye, y puedes corregir el rumbo antes de que sea caro hacerlo.
Cómo opera hoy, qué duele y qué debería pasar. Sin lenguaje técnico.
Se define tu modelo de datos, tus roles y tu flujo de trabajo sobre la base ya existente.
Entregas incrementales que puedes usar y validar apenas están listas.
El negocio cambia y la plataforma cambia con él. No hay que rehacer nada.
La primera vertical en producción resuelve el ciclo de ingresos de una institución de salud: desde que se presta el servicio hasta que entra el dinero.
Cada persona ve exactamente lo que le corresponde. Los permisos se definen por rol, no por costumbre.
Pacientes, contratos, facturación, radicación, glosas y cartera — encadenados, sin hojas de cálculo sueltas en el medio.
Se conecta con lo que ya usas. 88tina empieza donde termina tu sistema clínico, no lo reemplaza.
No hace falta entender la tecnología para evaluar si es sólida. Estas son las cuatro capas, en orden, y qué garantiza cada una.
Tres formas de cobro, cada una con un propósito distinto. Los valores se definen según el alcance de tu operación.
El diseño y la configuración de tu vertical: tu modelo de datos, tus flujos y tus roles.
El uso de la plataforma: infraestructura, respaldos, seguridad, soporte y mejoras de la base.
Lo nuevo que pidas después de la puesta en marcha: un módulo, un reporte, una integración.
Si aparece un error en lo que se implementó, se corrige sin costo durante los primeros seis meses. No es soporte de cortesía: es parte del acuerdo.
Una conversación de 30 minutos basta para ver si 88tina le sirve a tu negocio. Cuéntanos qué quieres digitalizar y te mostramos cómo se vería aplicado a tu caso.